Iesvs Nazarenvs Rex Ivdaeorvm
Autor: Mendoza Victoria Rodolfo
Un pensamiento, una idea, una persona o tal vez una forma de vivir, se conoce alrededor de todo el mundo siendo adorado por más de 1,4 millones de personas a pesar de que haya vivido hace más de 2000 años, tal vez solo fue un humano, tal vez el hijo de Dios o una historia más, como sea, de el solo nos queda el su pensamiento probablemente distorsionado por el paso del tiempo, un libro, y un símbolo, que representa el lugar donde fue brutalmente asesinado.
En memoria de Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos.
Fragmentos de una gloria
Autor: Ruíz Díaz Roberto Emmanuel
Entre los escalones silenciosos y la luz que desciende como un suspiro cálido, el antiguo edificio parece respirar el paso del tiempo. Su fachada desgastada, marcada por parches de historia, brilla tenuemente bajo el azul profundo del cielo, como si cada fragmento desprendido contara una memoria distinta. Aun rodeado de andamios, no pierde su dignidad: se sostiene firme, mirando hacia arriba, recordándonos que incluso lo viejo ansía renacer. En ese contraste de sombras y claridad, la estructura se convierte en un testigo paciente del mundo, esperando el momento en que la restauración le devuelva el brillo que nunca dejó de merecer.
El templo en metamorfosis
Autor: Vargas Sanchez Ángel Rigoberto

La imagen captura un momento de transición: un antiguo templo envuelto en andamios, donde el pasado y el presente se entrelazan. La luz del día baña sus muros desgastados, revelando tanto las huellas del tiempo como el esfuerzo humano por preservar su historia. Es una escena donde la arquitectura respira, se repara y se renueva, como si el edificio atravesara su propia metamorfosis para seguir en pie ante el futuro.
Ecos de la historia
Autor: Ángeles César Joel
La fotografía se despliega como un lienzo silencioso donde la ruina y la renovación dialogan en un abrazo inconcluso. La luz, tenue y cálida, acaricia las grietas del muro, convirtiéndolas en surcos de historia que se hunden y emergen como venas de un pasado que se resiste a desaparecer. El pedestal de piedra, solitario en primer plano, se erige como un guardián nostálgico, custodiando el eco de épocas doradas mientras la sombra de los andamios se extiende como un manto de posibilidades. Cada tabla de madera y cada tubo de metal parecen ser los trazos de un artista invisible, que con paciencia y dedicación, comienza a esculpir de nuevo la forma de un futuro que late bajo la piel del tiempo.
Cicatrices del tiempo
Autor: Reyes Nava Saul
Mientras
caminaba por el lugar, algo en esta columna deteriorada me hizo detenerme. Por
un instante imaginé todo lo que había resistido al paso de los años, las
lluvias, abandono y las miradas que ya no notan su presencia. En su silencio
entendí que cada grieta y cada fragmento caído, era un recuerdo.
Esta
fotografía, “Cicatrices del tiempo” busca capturar esa sensación: La idea de
que la arquitectura también vive, se desgasta y guarda recuerdos, recordándonos
que, aunque el tiempo la marque, sigue mostrando una belleza que habla de su
pasado.
El templo que resiste
Autor: Pérez Gómez César Alejandro
Bajo un cielo claro que no logra ocultar el paso de los años, el templo se alza como un cuerpo cansado sostenido por andamios, casi como si la misma estructura pidiera apoyo para no rendirse. Sus muros gastados parecen haber perdido el color, pero no la memoria: guardan silencios largos, rezos viejos y un eco tenue de quienes lo habitaron antes. La restauración no solo intenta reparar la piedra, sino rescatar la dignidad de un lugar que ha sobrevivido al abandono, al clima y al tiempo. Es un espacio que, a pesar de sus heridas, sigue en pie, esperando volver a ser visto no como una ruina, sino como un testigo que aún tiene algo que contar.
historia en restauración
Autor: Martínez Leyva Kathia Denisse
Bajo un cielo azul intenso, la vieja iglesia se encuentra envuelta en andamios, como si estuviera en pleno ritual de renovación. La torre, parcialmente cubierta por lonas negras, parece despertar lentamente mientras trabajadores restauran cada detalle con paciencia. Al frente, la pequeña capilla con sus nichos y esculturas conserva intacta su serenidad, observando el ir y venir de la obra. Es una escena donde lo antiguo y lo nuevo se encuentran: el templo resiste el tiempo, mientras manos humanas lo preparan para seguir contando historias muchos años más.
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